
Nuestra Historia



AMOR Y PASIÓN POR LO QUE HACEMOS


Crecí entre las patas de una Pastora Alemana. Recuerdo perfectamente aquella caseta de obra en el patio donde, gateando, encontraba refugio. Nadie podía meter la mano cuando yo estaba dentro; ni siquiera mis padres. Ella era mi fiel protectora, mi ángel de la guarda, mi hermana y mi compañera de juegos.
Crecimos juntos. Los meses se convirtieron en años, hasta que a sus 15 años un tumor se la llevó. En plena adolescencia viví mi primer gran duelo, una experiencia que me hizo comprender, a una edad temprana, en qué consiste realmente la vida y el amor incondicional.
Desde entonces, la pasión por los animales me acompañó siempre. De niño soñaba con un mundo lleno de magia, y hoy esa magia se ha transformado en una forma de vida. La cría y reproducción animal despertó mi interés desde muy pequeño: comencé criando gusanos de seda en una caja de cartón bajo la cama y pasaba horas observando la cría de canarios y periquitos en casa de mis padres.
Tener perros propios parecía entonces un sueño lejano. Mientras tanto, observaba con fascinación a los perros del barrio: los Yorkshire de la vecina, la pareja de Rough Collie del bloque de al lado, un Pastor de Brie que veía en el parque… Todos me parecían únicos. Pasaba tardes enteras cerca del veterinario del barrio, con la esperanza de descubrir alguna raza nueva o simplemente acariciar a los entrañables mestizos que pasaban por allí.
Con la independencia, llegaron ellos. Los perros pasaron a formar parte de un mundo creado a mi medida, un proyecto por el que he luchado mucho y por el que he dejado atrás muchas cosas. Mirando quién soy hoy, sé que ha valido la pena.
A lo largo de mi vida he convivido con diferentes razas de perros, pero el Dogo Alemán me cautivó por completo: su porte imponente, su fuerza, su nobleza y su carácter fiel y equilibrado. Aunque siempre compartieron espacio con mis "enanos" —Chihuahuas, Yorkshire y Maltés— porque la vida es más plena cuando existen grandes contrastes.
Casi sin darme cuenta, el Bulldog francés entró en mi vida. Lo hizo sin pedir permiso, como suelen hacerlo todo. Cabezones, testarudos, pero con un corazón enorme, extremadamente cariñosos y profundamente leales.
Con ellos me adentré en un mundo fascinante: la genética canina, y en especial la genética del color. Se abrió ante mí una ventana llena de conceptos como locus, alelos, eumelanina, feomelanina, patrones y dominancias. Esto me llevó a una búsqueda apasionada por conseguir colores espectaculares —lilac, isabela, new shade, husky y variedad fluffy— siempre manteniendo una correcta estructura y respetando el estándar de la raza.
Hoy, este proyecto es el reflejo de toda una vida dedicada al respeto, el conocimiento y el amor por los perros.

Crianza responsable de Bulldog francés Madrid
Crianza ética, responsable y sostenible del Bulldog Francés Blue en Madrid, criadero de perros en Madrid, nos dedicamos con pasión al arte de la cría y selección de Bulldogs Franceses. Esta labor va más allá de la crianza convencional; se convierte en una verdadera expresión de amor y compromiso hacia estos seres únicos. Cada Frenchie es tratado como un tesoro valioso en nuestra amplia familia, recibiendo un ambiente lleno de cariño y atención, asegurando que sean una parte integral de nuestras vidas. Contacta ahora o visita nuestras instalaciones y te mostraremos todos los colores de nuestros Bulldogs francés en Madrid.
Sobre nuestro criadero de bulldog francés Blue en Madrid
En las Aguas de cuenco nos enorgullecemos de ser un criadero autorizado y un núcleo zoológico autorizado, cumpliendo con toda la normativa vigente en materia de bienestar animal. Nuestra misión es criar bulldog francés exótico entre otras razas y colores de calidad, garantizando la salud y el bienestar de cada cachorro que ofrecemos.
Nuestros cachorros blue son criados en un entorno seguro y cuidado, donde cada uno de ellos recibe atención individualizada y socialización adecuada. Esto asegura que, al llegar a su nuevo hogar, sean animales equilibrados y felices.
En nuestro criadero de cachorros de Bulldog francés en Madrid somos firmes con la crianza responsable, lo que nos permite servir cachorros no solo en Madrid y resto de España. Cada cachorro que entregamos lleva consigo la garantía de haber sido criado bajo estrictos estándares de calidad y bienestar.
Entendemos la importancia de elegir un compañero fiel, y por eso, nos dedicamos a proveer a las familias con cachorros de bulldog francés que cumplan con todas las características de su raza, asegurando así una experiencia enriquecedora para todos.
La confianza que depositas en un criadero autorizado como el nuestro situado en Madrid es esencial, por eso garantizamos que todos nuestros cachorros provienen de una crianza ética y responsable.
Estás eligiendo un criadero de calidad, confianza y seguridad, que prioriza la salud, el bienestar de sus cachorros por encima de todo.
El Amor por la Canofilia: Una Pasión que Va Más Allá de la Cría Responsable
La canofilia, el amor profundo y auténtico por los perros, es un sentimiento que conecta a las personas con sus compañeros caninos de una manera única. Para muchos, los perros no son solo animales de compañía, sino parte fundamental de la familia. Esta pasión por los perros trasciende en cada gesto, en cada momento compartido, y se refleja en el compromiso con su bienestar, salud y felicidad.

Cuando hablamos de cría responsable, el amor por la cinofilia se convierte en la base de todo. Es mucho más que un simple deseo de tener perros hermosos o populares. Es un compromiso firme con la salud genética de las razas, con el entorno adecuado para su desarrollo y, lo más importante, con el futuro bienestar de los animales que nacen bajo nuestras manos. En Aguas del Cuenco, creemos que ser criador responsable es cuidar de cada perro como si fuera propio, velando por su salud física, emocional y social.
Ser un amante de los perros va más allá de simplemente admirarlos; es comprender la importancia de preservar sus características y de proporcionarles un entorno que favorezca su desarrollo integral. Los perros, como seres sensibles, merecen un trato digno desde su nacimiento hasta su madurez. Esta es la filosofía que guía nuestro trabajo día a día.
El amor por la cinofilia también implica un profundo respeto por las razas, como el Dogo Alemán y el Bulldog Francés, razas que, a pesar de sus diferencias, comparten un lazo inquebrantable con quienes los criamos y los adoptan. Con cada cría, buscamos preservar sus cualidades físicas y temperamentales, asegurándonos de que cada perro que sale de nuestro cuidado esté listo para formar parte de un hogar donde su amor será correspondido con la misma devoción.
En Aguas del Cuenco, creemos que la cinofilia es mucho más que una afición: es una responsabilidad ética y un estilo de vida. Este amor incondicional hacia los perros nos mueve a seguir aprendiendo, mejorando y ofreciendo lo mejor de nosotros para cada uno de los animales bajo nuestro cuidado. Porque al final, el amor por los perros es lo que nos impulsa a crear un futuro mejor para ellos y para sus familias.


